La medida se decide en la pared
El error más común es elegir la obra y descubrir después que en la pared parece un sello. El formato no es una cualidad de la obra: es una relación entre la obra, la pared y la distancia desde la que se mira.
La regla de los dos tercios
Sobre un mueble —sofá, consola, aparador, cabecero— la obra o el grupo debería ocupar unos dos tercios del ancho del mueble. Más estrecha y parece perdida; más ancha y aplasta el mueble.
La altura se mide desde los ojos
El centro de la obra va a unos 145-150 cm del suelo: la altura media del ojo de pie, y la razón por la que los museos cuelgan todo a la misma cota. Sobre un sofá, en cambio, manda la distancia al respaldo: deje 20-30 cm entre el mueble y el borde inferior de la obra, o los dos se leerán como una sola cosa.
La distancia de visión lo cambia todo
Un pasillo se mira desde un metro: un formato 40 × 30 cm es perfecto, y uno grande ni siquiera se abarca. Un salón se mira desde tres o cuatro metros, y ahí un formato pequeño va en grupo, no solo.



